By Nuwanda
Tecnologías de la información y frustración amorosa o sexual es sinónimo de porno. Aunque también lo es una tarde solitaria en casa y un portátil en mano pero bueno, se me entiende. No serán pequeños los efectos de las nuevas tecnologías de la información en las relaciones sociales pero no es mi intención dármelas de lo que no soy. Aquí se viene a contar historias, no a hacer carrera.
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Sobre los streaptease
By Nuwanda
La probabilidad de que un streaptease salga bien es realmente baja pero siempre hay inconscientes que lo intentan, quizá pensando que así ganarán puntos. Valientes gilipollas. Y no piensen que hablo solo en masculino, sucede exactamente igual para ambos sexos, pero nosotros sucumbimos a nuestra temperatura y no encontramos nada interesante en esperar a que termine el baile. Por tanto, aquí no hay igualdad que valga: es mucho más probable que sea el hombre el que haga el ridículo de su vida. En primer lugar porque en eso de bailar ellas suelen llevar bastante ventaja y en segundo porque nosotros somos infinitamente menos exigentes. De hecho, mover el sujetador en plan helicóptero o menear el culo es suficiente para pasar de 0 a 100 en 30 segundos. Algo que al revés no sucede.
La probabilidad de que un streaptease salga bien es realmente baja pero siempre hay inconscientes que lo intentan, quizá pensando que así ganarán puntos. Valientes gilipollas. Y no piensen que hablo solo en masculino, sucede exactamente igual para ambos sexos, pero nosotros sucumbimos a nuestra temperatura y no encontramos nada interesante en esperar a que termine el baile. Por tanto, aquí no hay igualdad que valga: es mucho más probable que sea el hombre el que haga el ridículo de su vida. En primer lugar porque en eso de bailar ellas suelen llevar bastante ventaja y en segundo porque nosotros somos infinitamente menos exigentes. De hecho, mover el sujetador en plan helicóptero o menear el culo es suficiente para pasar de 0 a 100 en 30 segundos. Algo que al revés no sucede.
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7 formas de decir no sin decirlo
By Nuwanda
Una cena perfecta. Velas, vino y postres. Copa(s) para cerrar. ¿Sabes ese momento en el que estás con una chica y de repente, sin venir a cuento, empieza a bostezar como si llevara 25 horas de fiesta? Te está diciendo que no.
También dice no cuando, paseando por alguna avenida amplia y bonita, incluso romántica, lleva el bolso colgando entre ambos. Es posible que sea inconsciente pero también es un puto no. El paseo tiene una versión B, quizá algo más discreta: caminar lo suficientemente lejos como para que el roce sea un fenómeno extraterrestre. No es un juego, es un no. No permitas que te diga, "contigo no bicho".
Una cena perfecta. Velas, vino y postres. Copa(s) para cerrar. ¿Sabes ese momento en el que estás con una chica y de repente, sin venir a cuento, empieza a bostezar como si llevara 25 horas de fiesta? Te está diciendo que no.
También dice no cuando, paseando por alguna avenida amplia y bonita, incluso romántica, lleva el bolso colgando entre ambos. Es posible que sea inconsciente pero también es un puto no. El paseo tiene una versión B, quizá algo más discreta: caminar lo suficientemente lejos como para que el roce sea un fenómeno extraterrestre. No es un juego, es un no. No permitas que te diga, "contigo no bicho".
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¿Y si fuera ella?
By Nuwanda
(Descuiden que aquí no escucharán, salvo sátira, a Alejandro Sanz)
Los solteros tendemos a maltinterpretar ciertas actitudes y palabras, normalmente a nuestro favor. Esta vez, para no variar cuando hablamos de buenas amigas, la conclusión es de puto sentido común: contraproducente. Sin embargo, aunque no eche un polvo, sí me ha dado para escribir unas palabras...
Una pregunta ha dado vueltas por mi cerebro durante los últimos días. Y ahí sigue, revoloteando, mientras espera una respuesta o un cristal muy, muy limpio...
¿Y si fuera ella?
(Descuiden que aquí no escucharán, salvo sátira, a Alejandro Sanz)
Los solteros tendemos a maltinterpretar ciertas actitudes y palabras, normalmente a nuestro favor. Esta vez, para no variar cuando hablamos de buenas amigas, la conclusión es de puto sentido común: contraproducente. Sin embargo, aunque no eche un polvo, sí me ha dado para escribir unas palabras...
Una pregunta ha dado vueltas por mi cerebro durante los últimos días. Y ahí sigue, revoloteando, mientras espera una respuesta o un cristal muy, muy limpio...
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Calzonazos TOP
By Nuwanda
Bueno, en realidad no lo es, en realidad es un mujeriego de lengua afilada, agenda caliente y erección fácil pero cuando una chica le gusta es incapaz de no comportarse como un calzonazos de Champions, un calzonazos TOP. Y no parece tener remedio.
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¡Existen!
By Nuwanda
Los hombres y gran parte de las mujeres creemos en el polvo por los viejos tiempos. Es un hecho. Personalmente no soy muy partidario aunque no firmaría ningún papel que me comprometiera. El conocimiento íntimo mutuo es la puerta grande del sexo, un afrodisíaco con poderes ilimitados, y lo sabemos. Incluso cuando una relación, del tipo que sea, termina a gritos, el polvo por los viejos tiempos sigue siendo una costumbre muy extendida, especialmente en los tres meses siguientes a la ruptura/separación/última-llamada y a partir de los 18 meses.
Los hombres y gran parte de las mujeres creemos en el polvo por los viejos tiempos. Es un hecho. Personalmente no soy muy partidario aunque no firmaría ningún papel que me comprometiera. El conocimiento íntimo mutuo es la puerta grande del sexo, un afrodisíaco con poderes ilimitados, y lo sabemos. Incluso cuando una relación, del tipo que sea, termina a gritos, el polvo por los viejos tiempos sigue siendo una costumbre muy extendida, especialmente en los tres meses siguientes a la ruptura/separación/última-llamada y a partir de los 18 meses.
Si al llegar a una fiesta observamos que un antiguo rollo está merodeando el lugar, fijaremos en ella toda nuestra atención pues nuestras probabilidades de echar un polvo son significativamente superiores que si decidimos conocer gente nueva. No es nada racional, o no siempre. Nos sentimos más a gusto con una chica con la que ya hemos compartido algo, y una cosa lleva a la otra. Por otro lado, según mi encuesta de nula representatividad, las mujeres bajan sus defensas con aquellos que ya han visto su cuerpo desnudo.
Pero claro, si sólo hablamos de antiguos rollos todo es más fácil pues las cosas están claras, no hay compromiso a largo plazo. Y eso ayuda a la hora llevarse la música a otra parte. Una ex-novia, sin embargo, es algo muy distinto, no fueron un par de semanas ni nunca es sólo sexo.
Pero claro, si sólo hablamos de antiguos rollos todo es más fácil pues las cosas están claras, no hay compromiso a largo plazo. Y eso ayuda a la hora llevarse la música a otra parte. Una ex-novia, sin embargo, es algo muy distinto, no fueron un par de semanas ni nunca es sólo sexo.
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Enamórate de un tipo creativo
(Vía: http://www.fronterad.com/?q=infidelidades-o-gran-crisis-deseo)
Las charlas de TED son una verdadera joya. Hay muchísimas sobre infinidad de temas. En este caso trata de sexo, de sexo y deseo, de amor y todo ello bien mezclado y agitado. Explica el "lo quiero todo a la vez" desde una perspectiva interesante. Espero que os guste.
Mi conclusión: enamórate de un tipo creativo.
Lluvia 3 de 3
Hoy también llueve
Viene de: Lluvia 2 de 3
¿Recuerdas la tercera vez que nos vimos?..
Quedamos prontito para tomar unas cañas por la capital y comer de pinchos y raciones. El plan era bastante indeterminado y, en un principio, sólo teníamos previsto quedar con unos amigos. Empezamos a cervezas y aceitunas y unos torreznos de toda la vida, de los fritos, nada de los de bolsa. Exquisitos. Los vasos iban cayendo de dos en dos y el alcohol iba haciendo su efecto. Nos entró hambre.
El primer cambio de bar nos llevó directos a la comida. Necesitábamos alimentarnos y hacer masa en el estómago para poder seguir bebiendo. Nos dimos a las raciones típicas de cualquier taberna clásica madrileña y pasamos al vino, un par -cuatro- de botellas. Croquetas, embutidos varios, huevos rotos, pinchos de solomillo con foie y cebolla confitada y tartas variadas de postre. Una botella de pacharán sobre la mesa y la persiana bien abajo para poder fumarnos un cigarrito rápido. Una fiesta de comida y una sobremesa eterna.
Fin
Estaba charlando con un colega sobre novias, rolletes, fichajes, etcétera. El tema derivó en "tú no te vas a casar en la puta vida" o "ahora quiero tener novia" y acabó en las infidelidades propias y ajenas. Algo así como el Sálvame de dos hombres hablando tranquilamente en la terraza con varias cervezas a la espalda y otras tantas por beber. Recordé una historia, en la práctica podría llamarse cotilleo, que mi madre me había contado. Venía a colación porque se trataba de una nueva pareja que se había formado entre conocidos nuestros y a la que ella no veía ningún futuro.
Ella es una chica ciertamente tímida, de familia acomodada y buena estudiante. Es ordenada, educada, elegante, fina y tiene toda la pinta de no haber roto un plato en su vida. No os voy a mentir, a mí no me parece guapa pero tampoco es nada fea. Está dentro de los grises desbordantes. Podríamos decir que es una chica fiel y creyente en el amor eterno.
Él es un chico extrovertido y con pasta que no ha pegado un palo al agua en su vida. Es un tipo guapete, con un regusto extraño a Hombres, Mujeres y Viceversa pero con algún estudio, lo que a su vez le permite resultar atractivo para muchas mujeres. Su educación en el sentido protocolario brilla por su ausencia pero tiene cualidades de comunicación que le permiten ser sociable y divertido . Es activamente infiel pero también cree en el amor.
Son una pareja extraña la verdad.
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Lluvia 2 de 3
A la mierda los sentimientos
Viene de: Lluvia 1 de 3
Tras una mañana soleada en tu ciudad, el cielo se hizo blanco en el ecuador del día. El sol brillaba por su ausencia y corría una brisa suave, constante y fría, que obligaba a llevar algo de abrigo. Caían breves rachas de lluvia fina que iban y venían sin orden ni concierto, pasando de todo, sudando de mí y de mis metas pero sin caer lo suficientemente fuerte como para ser divertido. Era todo joder. Pero en aquella ocasión sí llevé paraguas. Y chubasquero. Y zapato apropiado. Ese día no me lo estropeaba ni Zeus.
Dadas las horas, fuimos a tomar un café y dar un paseo. Durante el mismo, el agua no hizo acto de presencia. No es que me importara, estaba preparado, pero era raro que tuviera esa suerte. Fuimos a un par de galerías de arte que insististe en enseñarme, tomamos algo en el bar de un amigo tuyo y continuamos nuestra marcha hacia ninguna parte bajo una todavía intensa luz. Tras la primera cervecita fría llegaron muchas más pero nunca en el mismo bar.
Lluvia 1 de 3
La estrechez de los paraguas
Como si de una maldición se tratara, la lluvia me recibió a la salida del hotel. Maldición porque no es que lloviera como un precioso día primaveral, no era esa lluvia fina que no moja pero empapa, no era una de esas lluvias que vienen y van, fue más bien de las que llegan y se quedan, de las que empapan hasta los calzoncillos, eran gotas grandes y fuertes, más propias de las lluvias del monzón. No me llevé paraguas, no me llevé calzado apropiado pero sí me llevé todas las ganas de quedar contigo que encontré por casa y pese a todo ello, como no podía ser de otra forma cuando hay una chica como tú de por medio, decidí seguir adelante con todo. Eso sí, antes me cagué en toda la familia de los dioses de la meteorología, utilicé imágenes de los hombres y mujeres del tiempo como diana y hasta criminalicé al imbécil que decidió que debía viajar ese fin de semana sin haber mirado antes las previsiones. Por cagar que no quede. Al agua patos.
Tras la cena, fuimos de bar en bar buscando aderezzo etilíco a nuestra aguada velada y un poco de calor y sequedad para nuestros arrugados pies. A mí esa noche no me paraba ni Casill.... Diego López, perdón. Tú parecías bastante entera, seguramente por las apropiadísimas botas de agua que calzabas, el ligero y eficiente chubasquero que llevabas y el ahuevado paraguas que tú sí habías traído pero que portaba yo. Como debe ser señores, como debe ser. Y yo... yo... yo estaba jodido, pero muy jodido.
Todo lo demás
Hace unos días publiqué "El momentum". El artículo versa sobre los altibajos emocionales que sufren las mujeres a lo largo de una velada y cómo identificarlos para que los besos sean más que besos. Una lectora asidua, "alumna aventajada de la clase" según ella, me echó en cara, siempre de forma constructiva, que no definiera qué es un beso y que no contara alguna experiencia más personal al respecto. Quería saber más sobre El Beso, sobre Mi Beso, ese que me hizo temblar, ese que, efectivamente querida amiga, no me dejó pensar en otra cosa durante las siguientes 16 horas.
Lo prometido siempre es deuda pero definir qué es un beso es, también siempre, jodido ya que no hablamos exclusivamente al "acto de presionar los labios contra la superficie de un objeto (generalmente la piel o los labios de otra persona) como una expresión social de afecto, de saludo, de respeto o de amor", sino, más bien, a todo lo demás. Todo eso que convierte los besos en Besos.
Wikipedia no deja de sorprenderme y lejos de conformarse con una definición de beso, ofrece una evolución histórica del beso, un apartado dedicado al beso como expresión de amor o amistad, el beso como ritual e incluso una tipología de besos. Normalmente pienso que si escribes sobre algo que ya está en Wikipedia, en 24 idiomas, con enlaces de ampliación, las principales obras de arte relacionadas, un resumen de su representación en la literatura o datos demográficos en el caso de países/ciudades, lo que escribas vale menos, pero en este caso no puedo resistirme.
El contacto labial propicia la estimulación nerviosa y la respuesta cerebral a la liberación deoxitocina, dopamina y adrenalina en el torrente sanguíneo, lo que genera una gran cantidad de efectos físicos. La liberación de oxitocina (hormona relacionada con el amor materno, las contracciones uterinas, el parto y la atracción sexual) en el torrente sanguíneo origina distintas respuestas físicas, como lasudoración nerviosa y las respuestas sexuales en la erección del pene y la erección del clítoris. La dopamina produce la sensación de bienestar.
No me digáis que los enlaces de ampliación no son la polla –literalmente–.
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Qué pasa cuando...
Según los científicos (Eagleman), eso que llamamos amor suele durar alrededor de tres años, antes de empezar su declive. Estamos programados “para perder el interés en una pareja sexual después de que haya pasado el tiempo necesario para criar un hijo, que es una media de cuatro años”.
No lo dudo. Pero.
Qué pasa cuando no se desvanece la engañifa y la engañifa se torna permanente. Cuando pasan los años (tres, cuatro, seis, diez o doce o veinte años) y sigues sin poder alejarte de la otra persona sin añorarla, cuando pasan los años y sigues pensando que su olor es el mejor perfume que existe, cuando pasan los años y sigues queriendo follar con esa persona por encima de todas las otras personas. (Ojo, no digo que no quieras follar con otras u otros, digo que si tienes que elegir siempre eliges a esa persona para follar por encima de cualquier otra). Qué pasa cuando pasan los años y sigues creyendo que sus ojos son los más bellos del mundo y su boca la más olorosa y su saliva un dulce jarabe y el sabor de su chocho superior, muy superior, a cualquier manjar imaginable.
Extracto del artículo Follar con amor de Juan Abreu en Jot Down.
Hay que leerlo.
Las frases que te dije
Dos noches. Dos veladas. Una historia no hecha para la prosa principiante como la mía...
Tengo ganas de verte.
Nos entendemos de puta madre.
Me encanta esa camisa....
Qué manía tenéis con pensar que siempre buscamos sexo.
La distancia es excluyente.
Me lo paso muy bien contigo.
Esta noche va directamente a la cama.
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Ellas lo saben
No descubro América si digo que los hombres, por lo general, tenemos mayores dificultades que las mujeres para encontrar una contraparte satisfactoria cuando salimos de casa con el cha-cha-cha metido en la mente...
Las mujeres tiene a su favor todo lo que nosotros tenemos en nuestra contra.
Saben que son un bien escaso con una elevadísima demanda masculina y nosotros sólo sabemos que nuestras posibilidades aumentan cuanto más feos sea el grupo en el que estemos.
Saben que si se arriman a nosotros con mirada lasciva y algo de contoneo somos suyos durante las próximas horas mientras que nosotros sólo sabemos que pasaremos las próximas horas contoneándonos junto a la barra perdiendo la vista con cada chocho con piernas –que es lo que vemos a partir de cierta copa– que se cruce en nuestro camino.
Saben que dos tetas tiran más que dos carretas y no soy capaz de averiguar qué podemos hacer nosotros para contrarrestar semejante poder.
Saben que pueden mandar a la mierda a cualquier hombre que tengan delante porque, igualmente, saben que otro llegará tarde o temprano a reemplazarlo –de lo contrario pueden tirar de armas de mujer– y, sin embargo, nosotros, con una confianza del 95%, no rechazaríamos así a ninguna mujer interesada en no dejarnos dormir casi por nada del mundo –siempre desde la soltería, claro–.
Saben que pueden hacer piña con sus amigas para captar la atención del objetivo mientras que nosotros, como mucho, elegimos al menos feo y bocazas de entre los nuestros para evitar que las espanten durante las coberturas.
Saben que no podemos vivir sin ellas, que son nuestra debilidad y nosotros... nosotros...
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¿Qué demonios quieren? (R)
Leo todo lo que puedo pero no todo lo que me gustaría. Voy abriendo pestañas en el navegador como si no hubiera mañana, como si tuviera que leerlo todo antes de morir. No controlo. Al final de la jornada, cuando me queda un rato –si queda–, vuelvo a aquellas pestañas abiertas a diestro y siniestro y entre corruptos, desempleados, cotillas y grandes articulistas encuentro algo picantón, algo que Nuwanda nunca desprecia...
La réplica de hoy es para el artículo escrito por Patricia Ramírez en su columna de el Huffington Post titulado "Breve guía de lo que las mujeres necesitan de su pareja" –así, sin más, como si la brevedad fuera apropiada en estos casos–. Patricia es psicóloga del deporte y conferenciante y debo anticipar que estoy totalmente de acuerdo con la mayor parte de sus palabras pero debo añadir matices.
Tomo prestada la expresión "no se puede generalizar" pues así es pero si no se hiciera nuestros post serían como los libros de literatura fantástica.
Tomo prestada la expresión "no se puede generalizar" pues así es pero si no se hiciera nuestros post serían como los libros de literatura fantástica.
"No saben lo que las mujeres necesitan de ellos" y como bien dice también en el artículo, muchos pensamos "¿qué pinto yo aquí, si mi mujer –o novia– hace de todo y tira con todo?". Nuestra utilidad como hombres parece haber cambiado, se ha redefinido pero me sentiría afortunado si fuera uno de esos "protectores de la familia, los que suministraban alimento, recibían cariño, comprensión, cuidados y tenían un hogar en armonía en el que sus hijos y su mujer salían corriendo a darles un beso cuando llegaban de trabajar" siempre que sea posible.
El principal problema, como suele ser habitual, es de comunicación o eso nos dicen ellas. La autora nos ofrece cinco cosas que se espera de nosotros en ese aspecto:
[1] "La mujer busca a alguien con quien poder hablar sin sentirse censurada", alguien que escuche, que [2] "exprese sus emociones" y que no la trate como si fuera tonta a base de consejos o recomendaciones. También quieren [3] ocasionales ataques de "ternura espontánea", que nunca están de más, [5] muchas risas y buen rollo y, sobe todo, quieren [4] un caballero.
Yo diría que lo que necesitan es un hombre inteligente y educado, que practique algún deporte de contacto y que tenga relación con muchas mujeres aunque todos sabemos que si eres futbolista –perfil extremo de deportista–, cantante –perfil extremo de creativo– o cualquier otra cosa diferente a lo normal da igual que seas más tonto que ni hecho por encargo, follas más. Pero vamos a lo guarro que es lo que os gusta.
La autora nos regala también una lista de cinco cosas que las mujeres desean del hombre en las relaciones sexuales. Boli y papel, no pueden dejarlo pasar. Ahí van:
- Un hombre con iniciativa y peso en las relaciones
- Un hombre que te trate como a una mujer.
- Un hombre que se esfuerce en cuidar el ambiente y la relación sexual
- Un hombre que sea creativo, que te "ataque por detrás" cuando estáis en la cocina
- Un hombre que se cuide
Pensé que para lograr eso debía conseguir una cita jodidamente perfecta. Pues ahí va un mini-manual de instrucciones para una cita perfecta made by Nuwanda:
Antes de salir por la puerta de tu casa [5] dúchate aunque lo hayas por la mañana, aféitate si no llevas barba, date bien de desodorante, límpiate los dientes y los oídos y córtate las putas uñas que llevo tres semanas diciéndotelo coño.
En el bar, [4] deberás calentar el ambiente con roce y miradas. Te pondrás cachondo tarde o temprano y entonces [1] deberás repetirte aquello de "te la vas a follar", visualízalo.
Ya en casa –porque siempre hay que terminar en casa–, calentitos y cachondos, [3] cuando ella salga del salón, hay que encender algunas velas y bajar las luces, poner algo de música romántica pero animada y si fuera posible cambiarse los calzoncillos con agujeros en la entrepierna por unos que no parezcan un vestido de ballet.
Después sales en su busca y con cierta habilidad y algo de suerte, [4] buscas la forma de atacarla por detrás y taparle los ojos suavemente y susurras: "vamos a hacer un experimento, ¿te atreves?" Os sentáis en el sofá y disimulando con las palabras [2] acaricias su oreja y el interior de los brazos. Te acercas a su oreja y susurras: "¿Sabes una cosa?" [2] Te acercas hasta tener pegadas las mejillas y le dices "Me encanta este juego" y [4] al ataaaqueeerrrr.
Si junto toda la información podría decir que me aproximo a la definición del hombre perfecto.
Respondería que, como he dicho, quieren un hombre inteligente, deportista, educado y relacionado con mujeres y, añadiría, que debe ser culto, creativo y sexualmente activo aunque discreto, o únicamente una de todas estas cualidades llevada al extremo –como el futbolista, el cantante o el piloto–.
En cualquier caso, si encuentran a alguien así, avísenme. Me encantará conocerlo.
En cualquier caso, si encuentran a alguien así, avísenme. Me encantará conocerlo.
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¿Todas iguales? (R)
Hoy vamos a hablar sobre estadística. Estadística de la mujer y no, no he sido yo. Se trata de una encuesta realizada por AMBER por encargo de MSD. Su títulos completo es "Encuesta HabitS. Hábitos sexuales y uso de anticonceptivos entre las mujeres y las profesionales sanitarias en España 2012" y podéis consultarlo AQUÍ.
(Yo lo he leído en El Mundo bajo el título "Las mujeres españolas dan un notable a sus relaciones sexuales" escrito por Beatriz G. Portalatín)
Lo he leído con detenimiento y poca fe y quiero comentar un par de extractos del estudio.
El porcentaje de mujeres que han dicho estar "bastante de acuerdo" o "muy de acuerdo" con la frase: "estoy satisfecha con mis experiencias sexuales" es del 95%.
En primer lugar, si eres una mujer y estás en el 5% restante, es culpa tuya, por lo que sea, es culpa tuya. En segundo lugar, ya entiendo por qué las inglesas y las alemanas no dejan polla sin chupar en la costa levantina cada verano. Por último, y no menos importante, un brindis por los españoles joder, ese porcentaje es digno de una primera potencia mundial, hoy todos somos un poco más Iniesta.
Las mujeres que utilizan anillo vaginal como sistema anticonceptivo son más propensas a probar cosas nuevas. El 90% frente al 73% de media de todos los métodos anticonceptivos.No sé qué decir a esto, sólo quiero dejarlo ahí.
El 81% de las mujeres españolas están muy o bastante de acuerdo con que los cambios de rutina favorecen las relaciones sexuales. En el grupo profesional el porcentaje es del 87%, –guarronas–.
Un cambio en la rutina nos viene bien a todos y no debería ser muy complicado. Un detalle, una cena diferente, hacer algo distinto como jugar a la consola o cualquier tontería similar es suficiente para multiplicar las ganas de sexo, también leí lo mismo en otro sitio, hace mucho. Así que ya sabes, sal de la rutina. Si no tienes una rutina compartida con alguien, siempre puedes romper la rutina de la otra persona, no será muy distinto.
Como todo, esto tiene dos caras, voy a contar la mala. Todo viaje es un cambio de rutina, especialmente si es con sus amigas y recuerdan tiempos de adolescentes sobre tacones de espanto y chupitos de tequila, todo cambio de trabajo es un cambio de rutina, todo cambio de casa es un cambio de rutina. Puedes aprovecharte o dejar que lo haga otro –este segundo es especialmente jodido si la rutina es compartida y el cambio de rutina consiste en ir a vivir juntos a vuestro primer apartamentito, Dios no lo quiera–.
Conclusión: "¿Cambios? Los que quieras pero conmigo."
Tabla 4 - [Ver en el PDF]
La tabla me plantea una duda de calado, una pregunta profunda y una respuesta definitiva, podría calificarla de existencial: ¿son todas iguales?
Por lo visto no. Lo parecen pero no lo son. O eso me dicen. Yo solo quiero hablar de lo leído y según el texto puedo decir que...
Respecto al método anticonceptivo, puedo afirmar generalizando que las mujeres que utilizan el anillo vaginal son las que prueban más cosas nuevas, que las profesionales de la sanidad, además un poco jugonas, confían más en el DIU o la píldora y que las que consumen productos naturales suelen llevar el DIU o una ligadura de trompas/vasectomía.
Respecto al estudio completo he aprendido que ninguna viaja mucho y que a todas les importa mucho su familia. He confirmado estadísticamente que los españoles somos buenos follando y que si eres una mujer normal –del 95%– estás bastante o muy bien follada.
De nada princesas.
PDParaAmigasMalOPocoFolladas.- Tienes la probabilidad de tu parte, dale una oportunidad.
Gilipolleces, límites y curvas (R)
Hoy he leído un artículo que me ha resultado muy interesante. Es una reflexión sobre los límites, esos límites que tanto me gustan. En este caso, la autora reflexiona sobre el límite entre la amistad y el noviazgo, sobre qué es lo que marca la diferencia. Habla de los follamigos, del polvete suelto, de los novios, etc...
Competencias, de Berta López para Allegra Mag
Es un artículo escrito por una mujer presumiblemente para mujeres, o eso creo. Me apetece crear una nueva sección. Se llamará: Réplicas (R), Las Réplicas de Nuwanda. Como las de los Gallos de Red Bull.
En primer lugar quería dar mi opinión sobre la siguiente frase: "Desde que abandonamos el concepto “noviazgo” para sustituirlo por el de “amistad”, la cosa se ha complicado bastante". Me parece una soberana gilipollez aunque lo digo con cariño porque me ha encantado el artículo y la web. Yo tengo muy claro lo que es una novia y lo que no es una novia. Quizá las mujeres tengan ese problema –yo no soy consciente– pero los hombres lo tenemos todo clarinete.
Un amigo ha rechazado la palabra novio durante más de un año, desde que empezó con ella hasta hace pocos meses. Según él, no tenía novia. Quedaba con ella todas las semanas, mensajito por aquí, mensajito por allá, pero no era su novio. "Amigo, eso es una novia" le decíamos. Lo aceptó tarde, pero lo hizo y días después reconoció que para él siempre había sido su novia, incluso cuando no se portaba muy bien pero no quería acostumbrarse a decirlo delante de nosotros.
A la pregunta de "¿qué es lo que marca la diferencia entre novia y amiga?" creo que la mayoría de nosotros responderíamos que una amiga –estrictamente– es aquella con la que no te acuestas, es aquella con la que no planteas nada salvo con 16 copas de más, es aquella con la que hablas de otras mujeres, es aquella con la que hablas de sexo sin ponerte cachondo... Un amiga de toda la vida vaya.
Lo demás, es otra cosa. Es decir, el sexo sí marca una diferencia. La autora quiere pensar que son los sentimientos los que marcan la diferencia y es cierto pero los hombres sentimos de forma distinta, creo que aceptamos –y desechamos– los sentimientos más radicalmente –que no rápido, ojo–.
Si nos sentimos bien con una chica que nos hace reír y que nos resulte atractiva siempre queremos más, siempre queremos saber más. No siempre hay motivaciones sexuales, unas veces termina en un polvete rápido, otras en una novia, otras en rollete pero siempre será divertido, que es lo importante.
Si hay amor y estabilidad, es una novia. Si sólo hay sexo y buen rollo, es una follamiga. Si somos amigos y nos acostamos hay dos opciones: un accidente o una amiga con derecho a roce ocasional –éste último caso suele derivar en amor u odio, el caso excepción–.
El tema de las competencias es otro cantar (por cierto, me parece una gran metáfora)...
Es cierto que hay amigas que parecen novias y novias que parecen amigas. Si una amiga se pone en plan: "deja de fumar" o "no bebas tanto", se está extralimitando. Si una novia te deja hacer lo que quieras, siempre que quieras y ella lo hace más que tú siempre, no será el tipo de novia que yo querría, para mi es más una amiga.
Existen otros casos como la follamiga que se cree novia, la que creemos novia y es nuestra follamiga, el accidente que que acaba en novia y el que acaba en enemiga... Ya entienden, una confusión de competencias en toda regla. Ya saben eso que dicen: "el sexo sólo da problemas", problemas de competencias, diría yo.
En estos casos, lo importante es que ambas partes sean medianamente maduras y pragmáticas. Si esto es así, todo se arregla hablando, poniendo límites, con sinceridad, etc... Si no lo es, empiezan las curvas, que también se disfrutan mucho...
Celos, celos, celos...
"Las mujeres queremos lo que no podemos tener, por eso lo de los chicos malos, lo de los casados, los que no nos quieren, etcétera etcétera..."
Seguro que si tenéis una buena amiga habéis escuchado esta frase alguna vez y como a mi os habrá parecido la mayor estupidez mundo. No es nada práctico, es una situación totalmente inestable y jamás habrá expectativas reales de futuro pero ahí se quedan, como niñas.
No digo que nosotros no lo hagamos, digo que tenemos otros límites. Podemos aguantar y luchar por algo pero que no nos toquen mucho los huevos porque tarifamos más rápido que el McDonalds... Ellas son distintas, opuestas, sadomasoquistas.
Cuando somos nosotros los que ponemos fin a un noviazgo y siempre que no existan motivos para temer por nuestra integridad física –aunque existen casos– ella estará ahí, se quedará ahí, esperando, por si decidimos retractarnos, por si no aguantamos la soledad, por si renunciamos a nuestro orgullo.
No somos muy distintos pero sí más pragmáticos. No dejamos de salir tras la ruptura, ni tenemos reparos en acostarnos con la primera que pasa –de hecho, ese suele ser el primer objetivo– pues el compromiso ha terminado y ya no hay porqué dejar de hacer nada, punto.
La norma no escrita de que no se te puede notar que te-follarías-a-una-farola-si-fuera-necesario-para-poder-descargar-esa-noche tiene su origen en esta reacción psicológica hacia lo prohibido, lo vetado, lo peligroso. Si estás necesitado se te notará y perderás atractivo, lo digo por experiencia.
Tiene una dosis de orgullo pues todas detectan a la presa difícil, al tío que-se-follarían-locamente-en-el-baño y todas lo desean, es un círculo vicioso, muy vicioso. Es un reto que requiere que se superen, que hagan aquello que no están acostumbradas a hacer, una exhibición de poder, una oportunidad de autodeterminación.
Nosotros no lo notamos siempre pero eso-es-así.
Somos iguales pero menos discretos, menos sutiles. Como dice una amiga, somos orangutanes.
Hecha esta reflexión, me voy a dar un consejo. Vosotros podéis hacer lo que os dé la gana.
La estrategia de los celos funciona, y funciona de puta madre. No falla por mucho que nos digan lo contrario lo jodido es hacerlo bien, es generar celos de verdad. Tontear con la guarra del bar delante de la chica que te gusta no es una opción, nunca lo ha sido. Hay que ser más complicado.
Es difícil que un baboso, un arrastrado, genere celos. Es el polvo predecible, es la opción de las 7 a.m., es el que no cuentan a sus amigas –o sí pero entre risas–, es el polvo que se olvida, no tiene mérito ni morbo, no caigamos tan bajo.
Si te ven esforzándote con otra –más aún si se perciben posibilidades de éxito– aparecerán las ansias, la envidia, el "mierda". ¿Cómo conseguirlo? Esa es la clave. Si eres Brad Pitt no tendrás problemas, si no lo eres, ten amigas y diviértete con ellas, lo demás viene sólo.
#NormasParaRecordar: Celos, celos, celos...
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Bebe vino ¿no?
Las citas de parejas son un plan cojonudo. Puedes tontear en presencia de un colega y apoyarte en él para terminar la noche por todo lo alto. Complicidad y sentido del humor son dos cualidades que no fallan cuando dos amigos se van de marcha con dos amigas.
Este fin de semana me toca, si todo sale bien, una de éstas citas y la verdad es que estoy ilusionado pues se trata de un plan de viernes sin necesidad de pisar una discoteca –a las que tengo bastante manía, por si no se habían dado cuenta tras éste y éste artículo– y encima con mujeres, a las que normalmente veo tras varias copas de más y con mucha gente alrededor.
El plan es el siguiente: tomar unas tapas o raciones acompañadas de un vino decente en las proximidades de mi humilde morada. Entonarlas con La Bebida por excelencia y tras un o dos botellas proponer un cambio de tercio, proponer una copa –la primera de varias– en mi domicilio. Para que todo salga bien hemos destacado varios puntos a tener en cuenta:
- Vino sí o sí: ni copas, ni cervezas ni pollas. Hay que beber vino, el que les guste a ellas pero vino. La razón fundamental que hay detrás de este punto es lo bien que les sienta a las mujeres tomar un par de copas. Ni muy borrachas ni, por supuesto, sobrias. Con la capacidad de mantener una conversación seria pero divertida y a la vez ir tomando temperatura. Además uno queda de puta madre pidiendo vino.
- Comida ligera y rica: Nada de cenas con dos platos y postre ya que lo más probable es que prefieran irse a dormir tras la comilona que seguir con la marcha. Ni hablar de sexo claro, no con la tripa llena. Por todo ello, sólo pediremos una tapas o unas raciones, sin ajo ni ali-oli ni nada similar, no me sean gilipollas.
- Pequeño paseo: fase fundamental para llevar la conversación hacia donde nos interesa. Mi amigo se engancha a la suya y yo a la mía y, todos juntos, caminamos un rato mientras elevamos el tono de la conversación algo no muy complicado gracias a la inestimable ayuda del vino. En este momento es importante el roce, no hay discusión en este punto pues una casa no es el lugar apropiado para romper algunas barreras.
- MorboListaMusical: también imprescindible aunque las canciones seleccionadas deben estar acordes con el estado de ánimo del grupo siendo más de Enrique o Shakira si la cosa está animada y de McEnroe, Vetusta o incluso Michael Bublé si la cosa está en plan romántico. Lo ideal sería una progresiva pero tampoco se puede controlar todo...
- Drogas no: aunque en algunos casos soy partidario de compartir un cigarro de la felicidad, no creo que se apropiado si acabamos de conocer a las chicas. Por un lado puede causar mala imagen y por tanto rechazo y por otro, pueden acabar tan colocadas que lo que antes eran ganas de sexo se convierta en ganas de sueño.
- Fotos: hacerse fotos es una actividad muy socializadora. Nos permite arrimarnos, echarnos unas risas con los resultados y vacilar lo necesario. Es algo que aún no he comentado con mi amigo pero lo haré.
- La casa: el escenario central de la noche debe estar impoluto, perfecto, clínicamente testado y totalmente desinfectado. El baño es fundamental puesto que existe una probabilidad del 100% de que acudan a él y si está sucio... FRACASO. La temperatura debe ser más bien calurosa pues el frío corta bastante el rollo y además evita que se quiten capas de ropa. Platos fregados, suelos brillantes y sin ninguna bolsa de basura a rebosar.
Finalmente, sólo queda recuperar un poco de inglés en el caso de que sean extranjeras tal y como me sucede a mi. Puede ser divertido algo de ignorancia pero demasiada resulta patético. Será mejor hablar poco y hacerlo con sencillez, sin grandes alardes.
No podemos fallar, ¡vamos!
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