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Ella o el pivón de la estratosfera

By Nuwanda



Fotograma de la película "El Lobo de Wall Street".

Me han dicho muchas veces que tengo cierta inteligencia emocional. Me gusta pensar que es cierto y que escribir no es más que otra forma de expresarlo, de ejercitar esa parte del cerebro. Modestia aparte, esa capacidad tan femenina a veces permite ver cosas que los ojos no perciben. Como cuando alguien te está mintiendo, o cuando es culpable de algo o cuando ha echado un polvo en las últimas horas. Son cosas que se notan o no se notan. Sin embargo, con Ella no noto absolutamente nada. Y no sé si la odio o la quiero más por ello. Dicen que lo importante es invisible a los ojos y yo me pregunto: ¿cómo será de importante aquello que tampoco se huele, ni se toca, ni se escucha y que sin embargo ahí está?

El mejor de los casos

By Nuwanda

Una foto publicada por Murad Osmann (@muradosmann) el

Hace poco hablaba sobre Tinder y Happn, dos aplicaciones que están transformando las relaciones personales. Sin embargo, la realidad siempre va un paso por delante y recientemente me ha recordado la importancia de Facebook o Instagram en los asuntos del querer.

Welcome Tinder. Welcome Happn.

By Nuwanda



Tecnologías de la información y frustración amorosa o sexual es sinónimo de porno. Aunque también lo es una tarde solitaria en casa y un portátil en mano pero bueno, se me entiende. No serán pequeños los efectos de las nuevas tecnologías de la información en las relaciones sociales pero no es mi intención dármelas de lo que no soy. Aquí se viene a contar historias, no a hacer carrera.

Sobre los streaptease

By Nuwanda




La probabilidad de que un streaptease salga bien es realmente baja pero siempre hay inconscientes que lo intentan, quizá pensando que así ganarán puntos. Valientes gilipollas. Y no piensen que hablo solo en masculino, sucede exactamente igual para ambos sexos, pero nosotros sucumbimos a nuestra temperatura y no encontramos nada interesante en esperar a que termine el baile. Por tanto, aquí no hay igualdad que valga: es mucho más probable que sea el hombre el que haga el ridículo de su vida. En primer lugar porque en eso de bailar ellas suelen llevar bastante ventaja y en segundo porque nosotros somos infinitamente menos exigentes. De hecho, mover el sujetador en plan helicóptero o menear el culo es suficiente para pasar de 0 a 100 en 30 segundos. Algo que al revés no sucede.

Hechos son (des)amores

By Nuwanda



A veces la vida explica las cosas a guantazos. Mis mejores amigos tienen la sana costumbre de decirme lo que piensan en ese mismo momento, sin filtros, sin importar nada más, y aunque puede resultar doloroso, es sobre todo útil. Pero la vida, como decía, es un poco más puta, carece de sentimientos –desde luego no hacia mí– y constituye un flujo constante de personas, sorpresas y desengaños. Las palabras pueden ser muy jodidas, más cuanta mayor verdad encierren, pero los hechos son implacables y no dejan lugar.


¿Qué hay que hacer?

By Nuwanda



Una cena romántica, una charla perfecta y un paseo tranquilo y solitario. Puede que una copa o dos en algún sitio oscuro y cálido, un sitio de sillones de cuero, mesas bajas, velas y posavasos. Las palabras adecuadas son imprescindibles, claro, pero habrá que confiar en el momento.

Qué coño quiere de mí

By Nuwanda



Hace ya mucho tiempo acepté que siempre me he inclinado por mujeres a las que me cuesta comprender, esas con las que el instinto siempre falla. Me pasa de toda la vida, nací así y así me ha ido. Y aunque entre guantazo y guantazo he visto el amor, aún soy completamente incapaz de reconocer sus síntomas.

Sé lo que no

By Nuwanda



Dicen que la naturaleza es sabia pero la ciudad debe haber aprendido rápido, porque en un corto espacio de tiempo es capaz de prepararnos para muchas cosas. El sistema nos forma, la familia nos educa y nosotros nos pasamos por el forro de los cojones lo que nos da la gana. Con todo, el paso del tiempo acaba enseñando lecciones. Muy pronto te dice que no puedes permitir segundas traiciones, que a un hermano se le quiere siempre y que el primer amor nunca se olvida.

Piropos

By Nuwanda



Los piropos son tan necesarios como peligrosos. No decir ninguno es una muestra clara de falta de cariño y decir demasiados es comprar con palabras lo que no valen los hechos. Y siempre me han encantado. Y no, aquí nadie habla culos en los que tomar sopa, ni aunque estuviera más que dispuesto a hacerlo según el caso, nada de observaciones positivas ni de reconocimientos, nada de frases hechas. Hablamos de piropos de verdad, de detalles que marcan diferencias, aquí se viene a encoger el estómago con pocas palabras.

Seguir soñando contigo

By Nuwanda


Querida X,

Nunca creí.
Una entre mil.
Y tan cerca de mí.


Escribo para no hablar y equivocarme, errores ya vendo por lotes, o por orden alfabético. Pedir una segunda oportunidad es una osadía a estas alturas. Y aunque empezar humildemente siempre es un buen consejo, no quiero mentirte, no veo ninguna necesidad de empezar a hacerlo ahora, yo lo quiero todo. La avaricia rompe el saco dice el refrán. A otros también nos podría romper el corazón. Tener mucho es un peligro pero apuntar alto es una necesidad, nunca he querido conformarme hasta escribir estas palabras. Te quiero a ti y nada más.

7 formas de decir no sin decirlo

By Nuwanda



Una cena perfecta. Velas, vino y postres. Copa(s) para cerrar. ¿Sabes ese momento en el que estás con una chica y de repente, sin venir a cuento, empieza a bostezar como si llevara 25 horas de fiesta? Te está diciendo que no.

También dice no cuando, paseando por alguna avenida amplia y bonita, incluso romántica, lleva el bolso colgando entre ambos. Es posible que sea inconsciente pero también es un puto no. El paseo tiene una versión B, quizá algo más discreta: caminar lo suficientemente lejos como para que el roce sea un fenómeno extraterrestre. No es un juego, es un no. No permitas que te diga, "contigo no bicho".


¿Y si fuera ella?

By Nuwanda


(Descuiden que aquí no escucharán, salvo sátira, a Alejandro Sanz)

Los solteros tendemos a maltinterpretar ciertas actitudes y palabras, normalmente a nuestro favor. Esta vez, para no variar cuando hablamos de buenas amigas, la conclusión es de puto sentido común: contraproducente. Sin embargo, aunque no eche un polvo, sí me ha dado para escribir unas palabras...

Una pregunta ha dado vueltas por mi cerebro durante los últimos días. Y ahí sigue, revoloteando, mientras espera una respuesta o un cristal muy, muy limpio...

¿Y si fuera ella?

Está todo pensado

By Nuwanda



Ya tengo el plan.

El plan que hará que Ella se enamore locamente de mí, el plan que hará de esa noche la primera noche del resto de su vida, el plan que que me encumbrará a lo más alto de su escala. Algún hombre ávido de mujer podría preguntarme: ¿y que harás para conseguirlo en una sola cita? Pues solo hay una respuesta posible: sorprender.

Yo solo sé que me gustas tú

By Nuwanda



Se dice que el aprendizaje Kinestésico es aquél que se nutre de todo el cuerpo para enseñar. Es decir, se favorece el tacto como sentido central del aprendizaje. Podemos saber muchas cosas solo con tocar, sin saber nada más... Yo no sé si aprendo con el tacto pero sí sé que soy de los que tocan. De los que abrazan, de los que cogen el hombro, de los que tapan los ojos, de los que hacen cosquillas y de los que aguantan el saludo de manos.

El año en que nos conocimos

By Nuwanda


Afinando mis metas para 2015, mantengo un intenso debate sobre mi balance del año que está a punto de terminar. No sé si ha sido bueno o malo, no soy capaz de decidir. Dicen que ha sido un buen año por ser el inicio de la recuperación económica, dicen. Para el de Gowex o los de las tarjetas black, sin duda, no ha sido el mejor de los ejercicios. A mí ni me han pillado el laboratorio de metanfetaminas que tengo en el armario ni me han subido el sueldo, por tanto, tablas.


'Agilipollado'

By Nuwanda



Estoy enloqueciendo. He perdido la cabeza, está en todas partes, como la Navidad, aunque es mucho más bonita que Bill Nighy. Trabajo con dos pantallas y no puedo sacarla de ninguna de las dos. Está también en el móvil, en el iPad y hasta en el Whatsapp ¡Joder! Ha entrado en mi vida de la misma forma que lo hizo en aquel bar, aquella primera vez: sin avisar.


Ánimo, ánimo, valiente

By Nuwanda


Incapaz de evitar su sonrisa; 
ella no mira, traspasa.

Una oportunidad, una jodida oportunidad, es lo único que nos dan y la última ha sido un puto desastre. Sabía que hacer copas en casa no era la mejor idea que podía tener, lo sabía, de verdad que sí. Sin embargo, no medí bien la gravedad de mi decisión: sin barrer, sin fregar, sin vasos limpios, sin bebidas, sin patatas fritas, sin papel higiénico, sin orden, concierto, ni dignidad. Pero con ella.


Vecinitas: Nuestra futura primera vez

By Nuwanda

Hace unos días tuve la gracia o la desgracia de escuchar unas copas de mi nueva vecina de abajo. Ni siquiera la he visto, para mí es solo una voz, eso sí, no una voz cualquiera, una bien bonita. Tiene pinta de universitaria por las cosas que dice cuando grita y logro entender algo. Suave, grave, alegre....

El caso es que mi balcón permite ver la mitad de su terraza y, por tanto, tarde o temprano nos cruzaremos, está claro, lo cual no deja preocuparme pues no es lo mismo un martes a mediodía que un sábado por la mañana. Carezco de cualquier pudor a la hora de asomarme al exterior y es muy posible que el primer encuentro sea también el último, al menos voluntariamente.

Calzonazos TOP

By Nuwanda


Tengo un amigo que es un calzonazos.

Bueno, en realidad no lo es, en realidad es un mujeriego de lengua afilada, agenda caliente y erección fácil pero cuando una chica le gusta es incapaz de no comportarse como un calzonazos de Champions, un calzonazos TOP. Y no parece tener remedio.

Con que le guste Vetusta...

By Nuwanda



Siempre quise tocar la guitarra o la batería. Pensaba que me hincharía a follar durante toda mi vida si era capaz de tocar un par de canciones decentemente. Algo así como un imán. Me imaginaba guitarra sobre muslo con cara de profundo y arrancándome con, por ejemplo, este temazo de McEnroe que seguro ya habéis escuchado en este blog alguna vez.


La música hace muchas cosas por nosotros, no sólo incrementar la probabilidad de echar un polvo, por más que nos empeñamos en robarla, copiarla y estropearla –sobre todo en la ducha–.