Mi madre, como todas las madres, repite expresiones, refranes en algunos casos, con las que pretende enseñarme todo lo que no ofrece el colegio. Entre ellas, una de las más repetidas, es: "Ay hijo, las vueltas que da la vida". A continuación, suele insistir en sus argumentos con expresiones como "Confía en Dios", "lo importante es caminar como un hombre" o similares. No es mi madre la protagonista de este artículo, lo son las vueltas de la vida y, permítanme la osadía, yo he perdido la cuenta. Vaya mierda de expresión.
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Lo que no pasa
By Nuwanda
Llevo varias semanas con un déficit de creatividad importante. Quiero pensar que tiene que ver con mi trabajo pero lo desconozco, es la primera vez que me pasa. No se trata de buscar excusas sino de identificar las causas de dicho fenómeno psicológico –y fisiológico en muchos casos pues tiendo a tirarme del pelo, morderme las uñas o beber–. No es que no tenga ideas que puedan ser divertidas, interesantes o simplemente entretenidas. Tenerlas, las tengo. El problema está en mi limitada capacidad para desarrollar un post al respecto, algo que me ha recordado una frase que me decía mi madre...
El día que sufrí mi primer desamor, ciertamente patético e infantil, mi madre, para tranquilizarme y evitar que cayera preso de la misoginia con once años, me dijo: "hijo, si no ha pasado es porque no tenía que pasar". Y funcionó.
Llevo varias semanas con un déficit de creatividad importante. Quiero pensar que tiene que ver con mi trabajo pero lo desconozco, es la primera vez que me pasa. No se trata de buscar excusas sino de identificar las causas de dicho fenómeno psicológico –y fisiológico en muchos casos pues tiendo a tirarme del pelo, morderme las uñas o beber–. No es que no tenga ideas que puedan ser divertidas, interesantes o simplemente entretenidas. Tenerlas, las tengo. El problema está en mi limitada capacidad para desarrollar un post al respecto, algo que me ha recordado una frase que me decía mi madre...
El día que sufrí mi primer desamor, ciertamente patético e infantil, mi madre, para tranquilizarme y evitar que cayera preso de la misoginia con once años, me dijo: "hijo, si no ha pasado es porque no tenía que pasar". Y funcionó.
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Hacha de guerra,
Mamá
"Por algo será"
By Nuwanda
En esta casa hemos hablado mucho de mujeres y de su conquista. No es que haya escrito un manual ya que pienso que haría falta uno por cada mujer del planeta pero hay alguna idea que os puede servir, aunque a mí no. Si no quedáis satisfechos, poner en Google "Cómo conquistar a la chica que me gusta" y a estudiar. Tampoco me ha funcionado. Quizá mi madre tenga razón y "si no tiene que pasar será por algo", un algo que por supuesto desconozco y que jamás conoceré, por supuesto.
Tras la presentación formal suele haber un periodo de conversación o exploración en el que las partes se cuentan sus alegrías y sus mayores logros, aquello que resulte atractivo, siempre con humildad no vaya a pensar que eres un creído egocéntrico. Procuras preocuparte, desde un "hoy te he visto un poco regular, estás bien?" hasta un "me encanta el vestido que llevabas hoy". Muestras tus gustos e intentas conocer los suyos en busca de un punto en común desde el que poder cambiar la marcha.
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Ellas,
Hacha de guerra,
Mamá
Pre-mamá
By Nuwanda
Mi amiga Anónima me creyó capaz de hablar sobre el instinto maternal y vaya si lo soy.
De niño, estuve en un colegio privado y religioso y en Ciencias Naturales saqué mi primer diez en el tema de Reproducción Humana. No entraba en mí, estuve eufórico durante una semana, los bedeles del colegio me lo repetían al entrar por la puerta del pabellón, "enhorabuena chico, bien hecho". Era grande, sabía más que nadie sobre ellas y su sistema reproductor. De mayor sería un follador.
Las teorías antropológicas aseguran que el instinto maternal resulta atractivo de forma subconsciente porque implica que la hembra cuidará bien de los retoños. Mi amistad con la antropología no tiene límites conocidos pero si tuviera uno, ése sería el de un bicho borracho que lleva dos horas siguiéndome y persiguiéndome allá por dónde voy con el convencimiento de que soy el mejor padre para sus hijos.
¡Vais! ¡Vais!
¡Vais! ¡Vais!
Mi madre es Rambo by #Anónima
By Anónima
"Anónima"
Aunque las feministas más feas se empeñen, hombres y mujeres nunca seremos iguales. Es por esto por lo que en mi rol de mujer no acomplejada por serlo, debo asumir mi responsabilidad y hablar de la maternidad. Aunque la verdad es que el todopoderoso autor de este blog también podría hablar algún día sobre el instinto maternal, le creo capaz.
Con la llegada del otoño, noveno mes del año, empiezan a salir a la luz las consecuencias de ese dicho tan cierto de la primavera la sangre altera y empiezas a ver cómo risueñas señoritas pasean sus panzas con orgullo. Es la única tripa que se debe lucir como si fuera un galón, eso sí que es valor y no lo que hace Cristiano Ronaldo y a él le pagan 17 millones de euros…pero eso es otro tema.
No seas tacaño
By Nuwanda
Tanto das, tanto recibes. Como ya dije, si hay algo importante que me haya enseñado mi madre es que todo, absolutamente todo, es mejor si es compartido. Haz caso, aunque sea mi madre y no la tuya.
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Consejillos,
Mamá,
Quotes
Mi madre me enseñó...
Así estaría yo, a la bartola...
Hace pocos días fue el día de la madre. Normalmente, un juntaletras en oportunidades como yo suele regalar unas palabras de cariño y admiración en este tipo de ocasiones pero por motivos que no vienen al caso, no fue posible. Pude leer en Twitter los mensajes enviados bajo el hastag #MiMadreMeEnseñó y los recuerdos me invadieron...
Mi madre no pudo educar de uno en uno. Tuvo que hacerlo en modo grupo. Y, no sé si queriendo o sin querer, utilizó su numerosa maternidad como argumento principal en muchas de sus lecciones...
De ladridos y huelgas de hambre
Siempre quise tener un perro. Lo pedía constantemente y lo seguí haciendo hasta que el Estado opresor que eran mis padres para un sevidor en aquella época accediera a dialogar con terroristas emocionales como yo. Como buen negociador que debí ser, intenté ponerlo muy fácil. Ni una peseta de por medio, adoptaríamos uno. Añadí al trato el firme compromiso de pasear al perro todos los días, tanto por la mañana como por la noche –a mediodía era imposible– siempre que me dejaran salir solo, algo a lo que respondían "dentro de un año o dos" desde hace cuatro. Entregué, además, un exhaustivo dossier sobre las razas, los comportamientos, sus tamaños máximos, el tipo de alimentación de cada una y un anexo con una guía básica de adiestramiento canino que me había dado un primo mayor. Me lo curré pero la negativa fue tajante.
Decidí perseverar.
¿Te quieres casar conmigo?
Cuarentón, soltero y toda la vida trabajando. Nunca le prestó atención, o no la suficiente, a la posibilidad de casarse. Ninguna le convenció y siguió trabajando. Se le daba bien y alcanzó el éxito tempranamente.
Fue allí, en el trabajo, en la oficina, cuando Ella, bastante más joven que él, se cruzó en su camino cambiándolo todo de lugar.
Y fue mutuo.
No tardaron en empezar a salir. A Él le encantaban sus vaqueros y Ella era su admiradora número uno. Casi un año y medio después celebraron su casamiento entre familiares y amigos. A los pocos meses nació el primer niño. Meses después el segundo y después el tercero hasta llegar al cuarto. Cuatro criaturas endiabladas con edades muy próximas de las que siempre serían responsables. Por si no había trabajo, la abuela parió...
Según mi madre
Como buen independizado, cada domingo visito puntualmente a mi madre.
Tras la comida, ella me llena una bolsa de tupers y tarros de cristal congelados con sopa de pescado, lentejas caseras, pollo con tomate y pimientos, etc...
–Te doy lo que sé que tú no te vas a cocinar –suele decirme y siempre mete alguna otra cosa como sobres de pavo o de jamón serrano– y Actimel que son muy caros y te viene bien.
El caso es que cuando voy a despedirme, dentro del marco de una conversación sobre empezar a producir nietecitos, me suelta:
–Yo mientras no te vea tomando un café con una de cuarenta me quedo tranquila, hijo.
Es habitual que me advierta sobre mujeres "peligrosas" pero es la primera vez que me advierte sobre una mujer de cuarenta. También me dijo que me alejara de toda mujer que dijese "jolín", "cacho" o masticase con la boca abierta o cualquier otra falta de protocolo en la mesa.
Para ella solo hay dos tipos de mujeres en las vidas de sus hijos: las malas y las buenas. El 90% nunca sale del primer grupo aunque alguna afortunada logra caer bien.
Supongo que cuando solo se tienen hijos, la mayor preocupación de toda madre que se precie es que "los niños" no acaben con una "pelandrusca" –concepto mucho más amplio o ampliable de lo que parece–. Aunque ella aplique su criterio sin piedad, a diestro y siniestro, como si el número de mujeres que desean a sus hijos fuese infinito, creo que sus límites me han ayudado a poder presumir de "tener buen ojo" y pese a que ninguna haya funcionado de verdad. En esto del amor, no basta con dos buenas personas, hace falta algo más.
Lo más triste de toda esta historia es que mi madre tiene una tasa de acierto del 100% y se encarga de recordármelo siempre que tiene la oportunidad.
Por mi parte, y principalmente por la falta de oportunidades, una mujer de 40 no es –hasta la fecha– algo que deba preocuparle.
No negaré que si tengo una buena oportunidad no diré que no pero ahora debería preocuparse más por treintañeras solteras que buscan desesperadamente un novio en las bodas de las hermanas pequeñas de sus amigas o las universitarias guarronas que sólo quieren sexo con un chico trabajador para poder fardar con sus amigas y follar más con sus compañeros de curso.
Por mi parte, y principalmente por la falta de oportunidades, una mujer de 40 no es –hasta la fecha– algo que deba preocuparle.
Rania de Jordania
No negaré que si tengo una buena oportunidad no diré que no pero ahora debería preocuparse más por treintañeras solteras que buscan desesperadamente un novio en las bodas de las hermanas pequeñas de sus amigas o las universitarias guarronas que sólo quieren sexo con un chico trabajador para poder fardar con sus amigas y follar más con sus compañeros de curso.
Le digo que no se preocupe, que nada de mujeres en un tiempo y ella me dice que eso le preocupa más todavía, que eso de "una semana y hasta luego" es una ordinariez y además es pecado. Suelo responder que no quiero que sea una abuela mayor, que quiero que esté en forma para disfrutar de su nieta –ella quiere una niña aunque yo no– y ella me dice:
–No te preocupes por eso hijo, tú preocúpate por encontrar una buena mujer, una mujer que te admire y que te quiera tal y como eres y que te guste. Lo demás, ya vendrá.
Y así, ante esa frase lapidaria, solo puedo rendirme y asumir que lo que dice mi madre es un breve resumen de la definición de mujer perfecta, la que me conviene.
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Amor,
Hacha de guerra,
Mamá
Llamar a mamá
En el cine, las primeras palabras de un niño suelen ser "mamá" o "papá" aunque en la vida real pueden ser otras muy distintas.
Soy más de papá pero fue mi madre la que cargó con mis dificultades para comer, mis llantos cuando ella se se arreglaba para ir a trabajar y la violencia que profesé a mis hermanos cuando los celos se volvían incontrolables.
La adoro. La admiro. Mataría por ella.
Estar a su lado es un oasis de paz de en un mundo en guerra, una casita perdida en la montaña, un submarino bajo una tormenta. Me da tranquilidad, me siento seguro. No sé cómo lo consigue.
No necesito contar muchas cosas para que lo sepa todo. Sólo con mirarme es capaz de adivinar lo que voy a decir a continuación y, sin poder esperar a que lo diga, me da la solución antes siquiera de conocer el problema.
No tengo otra, ni ganas. Ella se basta y se sobra.
Desde que vivo fuera, todo es un poco más distante, un poco más difícil. Me he vuelto un poco hipocondríaco y cada cosa que me pasa puede ser el inicio del fin de los días. Cada tos puede ser el primer efecto de un cáncer, cada mareo puede ser la antesala de un desmayo y cada taquicardia puede ser el comienzo de un infarto...
Me falta paz. Me falta mamá. Y, claro, llamo por teléfono...
–Hola mamá
–Hola mi vida, ¿cómo estás?
–Muy bien, aquí trabajando.
–¿Tienes mucho lío?
–Un poco, de aquí final de año estaré bastante liado.
–Pero... ¿Estás bien, no? Te noto raro...
–Es que tengo la sensación de taquicardia madre.
–¿Te late rápido el corazón?
–Sí, un poco. La verdad es que no me había pasado.
–Eso es estrés hijo, necesitas descansar más.
–Ya lo sé mamá pero no tengo tiempo. Intentaré descansar esta noche, me acostaré pronto.
–Eso y cena algo ligero y tómate una tila antes de acostarte. Eso te relajará y dormirás mejor. ¿A que también te duele un poco la espalda?
–Sí, ¿qué significa eso?
–Pues lo dicho, que descansas poco y mal. En cuanto duermas dos días seguidos ocho horas se te pasa seguro pero eso sí, si te asustas me lo dices que nos vamos a urgencias en un momento.
–No, no. Tranquila. Creo que estaré bien. Hoy fumaré menos y no tomaré café después de comer. Procuraré respirar a fondo y estar tranquilo.
–Eso y descansa hijo por favor, no me dejes preocupada que lo de no tenerte en casa me da una cosa...
–Yo también te echo de menos mamá pero así es la vida...
–Qué me vas a decir mi vida...
–Gracias mamá
–¿Estás tonto? A mi no me tienes que dar las gracias por nada que para eso soy tu madre. Sólo faltaba...
–Gracias mamá
–¡Bueno! haz el favor de hacerme caso y si pasa cualquier cosa me llamas. Pero me llamas ¿eh? ¿EH?
–Síííííí... No te preocupes, no ves que acabo de hacerlo... Te quiero madre
–Y yo a ti mi sol, no trabajes mucho y diles que te suban el sueldo...
#NormasParaRecordar: Llamar a mamá
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Consejillos,
Emancipación,
Familia,
Mamá
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